La nueva casa de Pilar.

No se sabe si se agotarán antes sus ganas de recibir el balón y lanzar a canasta o su felicidad absoluta. Quizá sean valores eternos y no hay duda de que definen su manera de vivir y ser. La aragonesa Pilar Valero vuelve a cruzarse en el camino del Mann Filter, un trayecto que parecieron querer completar de la mano hace dos años, cuando la alero aragonesa volvió a Zaragoza tras más de una década fuera de casa alimentando una carrera sin fin y sin adjetivos a la altura. De manera inopinada y algo espinosa, salió del club este verano y no quiso ni oir hablar de una posible retirada pese a sus 35 años y a sus horas de vuelo. El tiempo le está dando la razón en una campaña notable junto a sus amigas Xantal y Grande, y ha querido enfrentarla al equipo de su ciudad esta tarde, en la jornada que cierra la primera vuelta y clasifica para la Copa de la Reina.

"Jugar contra el Mann Filter siempre es especial, aunque es cierto que no me gustaron las formas que envolvieron mi salida -recuerda Valero-. Fueron días difíciles porque ya me había mentalizado de instalarme en Zaragoza y concluir allí mi trayectoria deportiva, pero tenía muy claro que quería continuar jugando. Estudié las ofertas, me animé a aceptar la del CajaCanarias y no me arrepiento en absoluto".

Su nueva aventura está rodeada de exigencias: una plantilla escasa que obliga a jugarlo casi todo, compaginar Liga Femenina con la competición europea: vivir entre aviones y salas de embarque... "Resulta cansado, aunque ya sabes qué te espera cuando aceptas jugar en este equipo. Lo llevo bien, el vestuario es un grupo de amigas y así la convivencia es mucho más fácil".

El conjunto canario viene de ser eliminado en la Eurocopa FIBA por el Chevakata ruso y de una derrota de ciencia ficción en la pista del Burgos: "Quedaba menos de un minuto y ganábamos por diez, eso no es nada... A falta de un segundo y tres décimas, vencíamos por tres. Ellas sacaron de fondo, le llegó el balón a De Mondt y acertó con un triple imposible para forzar la prórroga. Ahí ya nos pasó factura el cansancio de la semana, con odisea a Rusia incluida, y no aguantamos. Fue una pena porque ganar era estar ya seguro en la Copa; ahora tenemos una segunda oportunidad y aun perdiendo, es muy complicado que hoy bajemos hasta la novena plaza".

Quizá no haya jugadora en la categoría que le apetezca más disputarla pese a su repleto palmarés. "El año pasado nos quedamos cerquísima de lograrlo con el Mann Filter. Fue un torneo muy duro, disfruté mucho con mis compañeras y sufrí más por no poder ayudarlas al estar saliendo de una lesión de rodilla. Pese a cómo me fui, soy una persona optimista y me quedo con todo lo positivo que viví, con lo cerca que estuvimos de aquel título, con mis compañeras, con los técnicos...".

De su época, de hace seis meses, apenas quedan las aragonesas Mercadal y Royo y la norteamericana Rasmussen: "Sigo en contacto con ellas. Sufrí mucho su mal arranque, pero es muy difícil construir de nuevo y empezar bien. Ahora están saliendo y creo que será un partido muy igualado. Tienen un gran quinteto y una rotación más amplia que la nuestra".

Heraldo - 21/12/05


 

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